La escuela como institución social no debe dejar al margen el entorno en el que se ubica y en el que se estanca o progresa. Sin conocer el entorno es difícil ponerse en el lugar del otro, adaptar de forma correcta el contenido a enseñar y poner buenos ejemplos para que los alumnos consideren funcionales ciertos aprendizajes. Por eso, antes de nada, he leído, he visitado y he escuchado, atentamente, toda la información sobre la zona, que a mis oídos ha llegado. Aquí se puede leer, ver e imaginarse, sólo imaginarse, una visita por la zona.




