Epilepsia, ¿enfermedad sagrada?

enero 24, 2007

El origen de la epilepsia reside en unos pequeños y repentinos cambios en el funcionamiento del cerebro. Es una afección neurológica, provocada por un aumento en la actividad eléctrica de las neuronas en ciertas zonas del cerebro.

Las personas que están afectadas por esta enfermedad suelen sufrir convulsiones o movimientos corporales bruscos e incontrolados de una forma continuada, estos son los llamados ataques epilépticos. Los síntomas que experimenta una persona durante una crisis epiléptica, dependen del lugar del cerebro en el cual ocurre la alteración de la actividad eléctrica. No obstante, por todos es sabido que los ataques epilépticos se caracterizan por convulsiones repetidas, contracción de los músculos, pérdida del conocimiento, en algunos casos, y numerosas sacudidas rítmicas . A pesar de esto, no todas las personas que padecen una crisis epiléptica se diagnostican de epilepsia. Se consideran epilépticos cuando padecen por lo menos dos convulsiones.

Sobre las causas de la epilepsia, tenemos que decir que no son exactas en todos los casos, ni están del todo claras. Por este motivo se dice que la epilepsia puede tener muchas causas; en unos casos es debida a lesiones cerebrales de cualquier tipo (traumatismos craneales, secuelas de meningitis, tumores, etc.) pero en muchos casos no hay ninguna lesión, sino únicamente una predisposición de origen genético a padecer las crisis.

En cuanto al tratamiento se refiere, es preciso señalar que la epilepsia puede ser tratada con medicamentos, cirugía o una dieta especial. De estos tratamientos, la terapía con medicamentos es la más comunmente usada, y es la que siempre se usa primero. Toda esta información es preciso conocerla desde nuestro punto de vista, pero…¿cómo debemos actuar si a uno de nuestros amigos le da un ataque epiléptico?, para contestar esta pregunta hemos recurrido a páginas como esta, en todo caso la mayoría de los documentos revisados coinciden en que las actuaciones más precisas van a depender del tipo de crisis que se produzca, de si esta va acompañada o no de la conciencia y si va precedida de “señales” indicativas de las crisis. Algunas actuaciones que se suelen recomendar son las que se presentan a continuación:

  • Mantener la calma y tranquilizar a los presentes.
  • Despejar la zona de objetos.
  • Colocar algo que soporte la cabeza y la proteja de posibles golpes. Además la cabeza deberá estar ladeada para evitar la asfixia en el caso de vómitos.

  • Aflojar la ropa alrededor del cuello.

  • No reprimir los movimientos.

  • Si los labios se vuelven de color azul no debes angustiarnos es producto de la falta de oxigenación de la zona, ya que el oxígeno se acumula en los músculos que tienen más actividad en ese momento, como pueden ser los brazos y las piernas.
  • No proporcionar agua u otros líquidos, ni medicinas.

  • Al concluir la crisis, volverle suavemente de lado.

Con respecto a la aportación que ha supuesto este trabajo para nosotras, queremos decir que nos ha resultado de gran interés y nos ha permitido, en algunos momentos, sin darnos mucha cuenta de ello, aprender y entender a las personas que padecen epilepsia y a sus familias.

Para saber más se pueden visitar las siguientes páginas:

Realizado por las alumnas: Cristina Santos Matamoros y María Zahinos Álvarez.

 


“Impresiones sobre el TDAH”

enero 10, 2007

Escogimos este tema por su importancia en el ámbito escolar, y gracias a los datos recogidos de Internet y otras fuentes hemos podido reunir gran información y comprender mejor a las personas con esta patología. El trabajo consta de seis partes: introducción, aproximación conceptual, causas del trastorno, rasgos característicos, tratamiento psicopedagógico y un apartado para conocer más.

El Trastorno de Déficit de Atención con/sin Hiperactividad (TDAH) es un trastorno neurológico en el que inciden tanto factores de carácter genético como ambientales. El TDAH se caracteriza por presentar niveles de actividad elevados, dificultad de concentración, incapacidad para controlar los impulsos, intolerancia para la frustración y, en muchos casos, problemas de comportamiento. Generalmente se diagnostica en los años de la enseñanza primaria, que es cuando se manifiesta y los estudios demuestran a día de hoy que afecta de un 4% a un 12% de los niños en edad escolar, siendo más común en los niños que en las niñas. Ciertos estudios sugieren que hasta dos tercios de los niños que padecen este cuadro continuarán manifestándolo en la edad adulta, aunque la mayoría de estos adultos no son diagnosticados de forma adecuada.

Algunos de los síntomas más frecuentes que manifiestan estos niños y en los cuales es importante fijarnos, antes de derivarlo al neurólogo, porque nos pueden dar alguna pista son los siguientes: dificultad para mantener fija la atención en actividades de trabajo y juegos, olvido o pérdida de cosas, facilidad de distracción, inquietud, continua movilidad, respuestas sin esperar su turno. Aspectos, todos ellos que conllevan consecuencias problemáticas de tipo emocional, de adaptación y rendimiento escolar; que influyen en las relaciones con los compañeros y familiares, y que pueden provocar trastornos disociales y negativistas .

Existen dos tratamientos para el TDAH, uno de tipo farmacológico y otro de tipo psicológico, ambos pretenden reducir o anular los síntomas de dicha patología y sus consecuencias. Ninguno de estos tratamientos es único ni exclusivo, por el contrario, se prefiere su complementariedad.

Este trabajo nos ha aportado grandes conocimientos sobre el tema, demostrándonos que a pesar de todo, las personas con esta patología son personas con problemas, que con una serie de ayudas pueden llevar una vida normal y vivir, perfectamente, en sociedad.

Terminamos este trabajo añadiendo un vídeo sobre la hiperactividad.

Para saber más se pueden consultar las siguientes paginas:

Realizado por los alumnos: Anastasio Ramiro, José Ramiro, Sergio Ramos y Óscar Amaro.


“Atravesando las puertas del autismo”

enero 8, 2007

Empezamos a elaborar este trabajo sin un conocimiento previo demasiado amplio sobre el tema propuesto. A medida que fuimos realizando una aproximación conceptual nos dimos cuenta que el autismo puede entenderse como un desorden del desarrollo de las funciones cerebrales que suelen aparecer durante los tres primeros años de vida y que conlleva problemas en la comunicación y en las relaciones sociales. Seguidamente, buscamos información para profundizar en el conocimiento de este trastorno y nos dimos cuenta que como muchos otros, a pesar de que este trastorno tiene unas manifestaciones comunes o similares (incapacidad para relacionarse normalmente con las personas y las situaciones, alteración en la comunicación y el lenguaje, insistencia en la invarianza del ambiente), siempre existirán grandes diferencias entre los niños autistas que vendrán marcadas por el mayor o menor grado de afectación. Así por ejemplo, podremos encontrarnos desde importantes dificultades en el aprendizaje propias de los casos más leves, hasta comportamientos excesivamente repetitivos, agresivos e incluso autolesivos en los más graves.

Se sabe que el autismo es un problema congénito, pero se desconocen las causas reales que lo desencadenan. Los científicos coinciden en que genética y entorno tienen mucho que decir, pero sólo los más atrevidos optan por explicar las anormalidades de algunas zonas del cerebro como resultado de la interrupción del desarrollo normal del cerebro en una etapa temprana del desarrollo fetal, causado por defectos en los genes que controlan el crecimiento del cerebro y que regulan el modo en que las neuronas se comunican entre ellas. A día de hoy no existe cura para el autismo. El tratamiento se dirige a lograr la integración en la vida cotidiana, reduciendo los comportamientos no deseables, promoviendo actividades que centren su atención y les lleven a desarrollar ciertas destrezas sociales y del lenguaje.

Una vez que hemos señalado algunos puntos que hemos desarrollado en nuestro trabajo, queremos quedar constancia de nuestra opinión sobre el trabajo realizado y la aportación que éste ha supuesto para nosotros. Así, nos hemos dado cuenta que antes de realizarlo pensábamos, como la mayoría de la sociedad, que estos niños eran “diferentes-bichos raros”, sin preguntarnos nada más. Hoy, tras documentarnos y leer varios casos prácticos para realizar este trabajo, hemos cambiado nuestra opinión. Suponemos que el conocimiento nos ha permitido acercarnos a su modo de vivir y pensar un poco más en los demás. Para terminar, os dejamos aquí un vídeo que hemos tomado prestado y qu expresa tanto lo dicho como lo sentido a lo largo de estos días en los que hemos venido trabajando sobre el autismo. Esperemos que el misterio que encierra la música que estos compañeros han utilizado en el vídeo y que creemos que refleja el desconocimiento y falta de investigación sobre el autismo, llegue a desaparecer con el aumento de interés y buena disposición por parte de todos.

Para saber más sobre este tema puedes visitar estas páginas:

Elaborado por: Pablo Méndez, Javier Barroso, José A. Corbacho, José María Escudero, Gema Benavides, Natalia Murillo, Leticia Rodríguez y Zoraida Martín.